Casi toda discusión en una colaboración nace de la misma raíz: un reparto que se dio por hecho, nunca se acordó. Arreglarlo cuesta cero y lleva cinco minutos — si lo haces antes del pago, no después.
Qué merece peso de verdad
Un reparto justo premia la contribución, no la mera presencia. Pesa esto:
- El hallazgo inicial. Detectar la vulnerabilidad suele ser lo más difícil e insustituible.
- La escalada. Convertir un bug de severidad baja en una cadena crítica es una habilidad real y escasa.
- El reporte. Un informe claro que sobrevive al triage vale dinero — los reportes descuidados se degradan o se cierran.
- La gestión del triage. El ida y vuelta con el programa puede alargarse semanas.
Estar en una llamada de Discord no es una contribución. Sé honesto sobre quién movió la aguja.
Repartos que funcionan
- 50/50 — lo normal cuando ambos aportan en todos los frentes. Simple, y lo simple aguanta la tensión.
- 70/30 — uno trajo el hallazgo, el otro ayudó a escalar o reportar.
- Por tramos — acordad que quien gestione el triage se lleva un extra, porque ese trabajo llega cuando lo divertido ya pasó y es fácil que genere resentimiento.
Elijas lo que elijas, escríbelo como porcentaje, no como sensación.
El mensaje que evita disputas
Antes de que cambie de manos algo de valor, manda un mensaje que ambos aceptéis:
Reparto: 60/40 (tú/yo). Tú: hallazgo + escalada. Yo: reporte + triage. Si el programa paga menos de X o pide reescritura, lo revisamos antes de seguir.
Eso es todo. Sin abogado, sin contrato. Solo un registro que convierte el "yo creía que dijimos…" en "esto es lo que dijimos".
La reputación es la verdadera garantía
Un reparto por escrito solo funciona si la otra persona lo respeta — y ahí la reputación ganada en colaboraciones reales importa más que cualquier documento. En Bounterland, cómo repartes y si cumples pasa a formar parte de un historial que otros hunters ven. A quien paga lo prometido lo vuelven a elegir. A quien desaparece, no. Ese incentivo hace más que cualquier letra pequeña.